Un campeonato favorable

El retorno de Ferrari a su puesto y el alejamiento de Colombo y los dos o tres “intrusos” enviados por Fiat devolvieron a todos las ganas de trabajar y de competir, de volver a ser el verdadero Equipo Ferrari.

1974 - Regazzoni

Mauro Forghieri y sus ingenieros trabajaron duro con el B3 para transformarlo en un coche competitivo. No se le cambió el nombre por B4 que habría sido lo correcto, porque aunque la base del chasis Thompson era la misma, los dos coches no se parecían en nada.

Se adelantó el puesto de conducción, se retrasaron los radiadores, se centraron mejor las masas, se creó el nuevo alerón delantero de una sola pieza y se modificó la entrada de aire y la carrocería para hacerla más aerodinámica y facilitar el flujo hacia el alerón trasero.

Con un coche radicalmente distinto y con la contribución especial de Lauda, quien en pocos días mostró un gran nivel técnico que permitió una correcta evaluación de todo lo que se probaba en Fiorano, el equipo se preparó para una temporada que resultaría apasionante. Stewart se había retirado, así que había muchos candidatos dispuestos a ocupar su lugar.

Cuando Enzo recibió la llamada desde Argentina para darle el resultado del primer Gran Premio de la temporada ’74 no quedó satisfecho porque para él sólo valía la victoria, pero no era un mal resultado ya que Lauda había quedado segundo y Regazzoni tercero tras una gran remontada. No habían podido con el McLaren del “viejo oso” Hulme, pero era igualmente un buen comienzo.

En Brasil “Rega” quedó segundo detrás de Fittipaldi, lo que le valió el liderato del Mundial, lo que llenó de esperanza a todo el equipo. Cuando Clay o Niki iban a la fábrica el ambiente era excelente y las “audiencias” con el Commendatore distendidas y productivas.

1973 - LaudaSudáfrica significó un doble abandono, pero en el GP de España llegó la gloria: los dos Ferrari hicieron doblete en el Jarama, con Lauda consiguiendo su primera victoria en Gran Premio. Clay y Niki se colocaron primero y segundo en la general. El Commendatore intentó frenar la euforia, especialmente porque pocos días después Emerson volvía a ganar en Bélgica y les arrebató el liderato por sólo un punto. Mónaco y Suecia tuvieron poca incidencia, pero en Holanda Lauda y Regazzoni protagonizaron un nuevo doblete, aunque no fue suficiente para sobrepasar a Emerson en la general. Ello ocurrió en Francia, donde ganó Peterson delante de los dos Ferrari.

La temporada tuvo un punto de inflexión importante en Brands Hatch ya que Lauda iba líder hasta que pinchó en la penúltima vuelta… ¡y no pudo entrar en boxes por la gran cantidad de gente que había en la entrada del pit lane esperando su llegada como vencedor! Al final se clasificó quinto justo detrás de Regazzoni, quien quince días después ganó en el Nurburgring, el circuito de los maestros. Aquel triunfo le colocó líder de nuevo, lo que combinado con un quinto puesto en Austria le dio un liderato más o menos firme, 46 puntos, cinco más que Scheckter, 8 más que Lauda y 9 más que Fittipaldi.

En aquel momento, y a las puertas del Gran Premio de Italia, el Commendatore empezó a valorar si Rega era un piloto capaz de ganar el título. La mala racha de resultados de Lauda (a cero desde Brands Hatch) su regularidad y un campeonato con muchos candidatos a la victoria le estaban colocando ante la gran oportunidad de su vida. Tanto él como su círculo más próximo creían que el candidato tenía que ser Niki, pero su juventud le llevaba a cometer errores, así que quizás la apuesta tenía que decantarse hacia el suizo.

El Commendatore le llamó a su despacho y le pidió que le acompañara a dar un paseo por los jardines que adornaban la entrada. Paseando por allí y en una charla distendida le preguntó si se veía capaz de ganar el título, si se creía con fuerza mental para ello. El suizo le contestó que estaba dispuesto, que aunque quería ir paso a paso y carrera a carrera, estaba claro que no podía eludir la evidencia de que el título estaba a su alcance, gracias al excelente monoplaza que tenían entre manos. Pesó en decirle al Commendatore que era un lástima que un coche tan bueno se rompiera tanto, pero se lo calló: hasta aquel momento casi siempre el que se rompía era “el otro”, así que gracias a ello estaba en disposición de ganar él el título.

Tras el paseo el Jefe le preguntó si tenía alguna historia que contarle, pero Clay le dijo que no, que estaba muy concentrado en la temporada, que no había tiempo para veleidades. Eso fue algo que gustó a su interlocutor, que en aquel momento se sintió muy cercano al suizo y le explicó su planteamiento: el GP de Italia era muy importante para él, así que iba a dar carta blanca a ambos pilotos para ese Gran Premio. Y según cuales fueran los resultados, para las dos últimas carreras daría orden de que todo el equipo le apoyara a él. El suizo se lo agradeció profundamente y ambos hombres se despidieron con la sensación de haber consolidado su relación, tanto profesional como de amistad.Motor boxer 01

En Monza Lauda hizo la pole y Rega sólo pudo ser quinto, en carrera el austriaco se colocó en cabeza y en cinco vueltas Regazzoni había recuperado otras tantas posiciones y ambos iban tranquilos hacia un épico doblete. Sin embargo una pérdida de agua en el coche de Lauda primero y otra de aceite en el de Rega pocas vueltas más tarde, les obligaron a un doble abandono. A pesar de ello Clay seguía siendo líder del Mundial, con un punto sobre Jody, tres sobre Emerson y ya ocho sobre Niki, prácticamente descartado. Todas las opciones de Ferrari recaían en él.

El lunes siguiente a la carrera la tensión fue enorme en las reuniones ya que perder el Gran Premio de Italia de aquella manera fue una derrota dolorosa. Como de costumbre el Commendatore mandó traer las piezas que se habían roto en la carrera para guardarlas en la vitrina conocida como “museo de los horrores”, que estaba en la sala de reuniones. Dio ordenes severas para que los coches estuvieran a punto para la gira americana y durante unos días el trabajo fue frenético, llevando a sus hombres al límite de sus posibilidades.

Incluso Pepino, su chofer, estaba preocupado, el Ingeniere estaba trabajando mucho y temía por su estado de salud. Una noche, volviendo de una reunión en Milán, le pidió que le dejara en Maranello, que no iría a casa contrariamente a lo que habían planeado.

Pepino no replicó. Dejó al Commendatore en la puerta y se marchó. El ingeniero entró tranquilo en su despacho para trabajar un rato y más tarde ya subiría a sus habitaciones personales. Mientras se quitaba el abrigo miró por la ventana y le sorprendió una extraña imagen en el jardín, se quitó las gafas para ver mejor… si… parecía un hombre corriendo y juraría que iba con la ropa en la mano. Se quedó pensativo ante aquella imagen tan sorprendente e inesperada. No había casi nadie en la fábrica y mucho menos en la oficina a aquellas horas… hasta que unos segundos después oyó ruido y para su sorpresa apareció Giannina, una Giannina también sorprendida y un tanto nerviosa por su presencia que intentaba balbucir algo que sonaba a excusa improvisada.

Se dio la vuelta y volvió a ponerse las gafas. Pensó. Suspiró. Hizo un enorme esfuerzo para no perder los nervios, no perder la calma, no podía ser cierto lo que había visto y sobre todo lo que no había visto pero pasaba por su cabeza.  Ante la situación, despidió a Giannina con un gesto, sin preguntar nada y sin dejarle decir nada. Su orgullo estaba herido, pero tenía demasiado para reconocer ante ella que alguien no había tenido empacho en medrar en su propia casa, en su propia fábrica, quizás en su propia cama…

Anuncios

Acerca de Carlos Castellá

Soy Carlos Castellá, comentarista de automovilismo deportivo. Empecé de joven en el karting, modalidad que me permitió iniciarme en las carreras y en el periodismo, y que me llevó hasta la Fórmula 1, donde fui locutor de televisión durante siete temporadas. También he trabajado en otros campeonatos como la NASCAR, el WTCC, el DTM, las World Series, la Indy Car y tantas otras experiencias acumuladas a lo largo de los años, tanto periodísticas como reglamentarias e incluso jurídicas.
Esta entrada fue publicada en El Honor antes que el Título y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

21 respuestas a Un campeonato favorable

  1. Alfonso dijo:

    Como siempre, nos dejas en ascuas!!

  2. JESUS dijo:

    ¡Madre del Amor Hermoso!…

    Me he quedado prendado del coche, que bonito, de hecho aun se vende en los “todo a cien” de los chinos ese modelo.

    La Novela de Carreras, interesante a más no poder…Empieza a tener rasgos, épicos, homéricos…

    Recuerdos

  3. Miquel dijo:

    ¡Menudo final de capítulo! Y además terminado con un “cliffhanger”.

    Me está encantando esta historia, sobretodo porque a través de estas anécdotas se van conociendo los entresijos de la escudería y la persona de Enzo Ferrari. Lo de Regazzoni no deja de sorprender una y otra vez por más que te esperes cualquier cosa.

    Gracias, y espero ansioso el próximo.

  4. Teucro dijo:

    Bueno, bueno, bueno… que solía decir Jesús Puente.
    Como se está poniendo esto, solo falta la cabeza del caballo en la cama de algún suizo o algo así.

  5. Manel dijo:

    Esperando la siguiente entrega…..Gracias Carlos y felicidades por mantener el misterio.

  6. Confitero dijo:

    Bueno Carlos, yo creo que en esta “novela” tenemos que disfrutar cada entrada con sus historias y anécdotas, independientemente cada capítulo, porque si estamos pendientes de lo que va a pasar, nos perderemos lo que nos vas contando. Como no sé si me he explicado bien, se me ocurre citar a John Lennon: “Life is what happens to you while you’re busy making other plans”.

  7. Alexio2008 dijo:

    Ahora sí que se está poniendo buena la cosa. Si Clay no salió campeón por “tirarse” una minusa del Comendatore, me mato.

    Yo siempre lo ví como un playboy que corría carreras, más que como un corredor mujeriego. Pero también pasa que yo era muy chiquito en su mejor época.

    El auto era muy lindo y muy parecido al más lindo que resultó ser (para mí) el 312T.

    Espero el viernes…

  8. 21prods dijo:

    Carlos, de verdad que cuesta trabajo imaginar que todo esto sucedió realmente. Ojo, que no lo estoy poniendo en duda, sino que todas estas historias juntas son más propias de un culebrón de sobremesa que la imagen que transmite la F1. ¡Qué cosas pasarán hoy y no nos enteramos! Puede que ninguna tan “sabrosa”, pero…

    En fin, sólo puedo darte las gracias por que no dejes de escribir y seguir disfrutando cada anécdota como si hubiese vivido aquello (aunque no estaba ni en proyecto todavía). Un abrazo,

  9. Carlos, magnifica entrada. La mejor de esta serie hasta ahora, conforme leia estaba viendo las escenas en mi cabeza como una pelicula: Esa conversacion en los jardines, esa traición al jefe…

    La foto de los mecanicos trabajando en ese V12 es buenisima. Te felicito por la documentación grafica que siempre incluyes, no solo complementa, sino que enriquecen tus entradas. Se nota que cuidas este aspecto tanto como tu escritura y a los aficionados a la fotografia te lo agradecemos.

    Saludos.

    • Gracias Santiago, ciertamente me gusta buscar fotos adecuadas, cosa que no siempre es fácil. La entrada de mañana te decepcionará en este aspecto, pero espero que sabrás disculpar el porqué…

  10. Jesús Sánchez dijo:

    Enzo sería un grande, un personaje de leyenda…pero también “perdió carreras” hasta en la última curva…por hacer una metáfora…( eso de los jardines es el sumun….)
    Está claro que a veces la historia que hemos oído no refleja la realidad de las personas ( menos mal que tu con estos capítulos estás poniendo a cada uno en su sitio )…por que además está quedando claro que son personas y como tales tienen sus flaquezas y puntos débiles, lo cual tratándose de pilotos de leyenda o personajes como Enzo deja a las claras que no eran como los medios de comunicación contaban.
    Creo que estás dándonos una lección de automovilismo histórico a través de una historia sencilla y muy amena…y sobre todo : muy bien estructurada y contada !!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s