El dolor de Mara

Mara estaba preocupada. En pocos días Ignazio iba a partir hacia Argentina para correr una carrera de Resistencia como piloto oficial Ferrari, los 1000 kilómetros, primera cita importante de la temporada 1971. Y estaba preocupada porque por primera vez ella no iba a ir a la carrera.

Foto: Internet

Lo que le preocupaba no era el hecho de no acompañar a su novio ya que tampoco podía estar siempre con él, pero era celosa, muy celosa y últimamente Ignazio se estaba haciendo muy amigo de Clay. Y Clay era un peligro.

No, no era un peligro en la pista, sino fuera de ella. Ambos pilotos se había jugado ser el segundo piloto del equipo en Fórmula 1 junto a Jacky Ickx durante la temporada anterior y la victoria del suizo en el Gran Premio de Italia había sido decisiva en este aspecto. El día antes el gran favorito al título se había matado a los mandos de su Lotus 72, cuando un latiguillo de freno se rompió y el afilado morro del coche se metió por debajo del rail aplastando al piloto. Al día siguiente y sin los Lotus en la parrilla, los Ferrari pasaron a ser los favoritos pero tanto Ickx como su Ignazio tuvieron que abandonar, dejando a “Rega” la responsabilidad de representar a Ferrari y el suizo respondió ganando por primera vez un Gran Premio.

Clay se había ganado el favor del gran jefe y de todo el público italiano con aquella victoria en Monza, pero Ignazio seguía siendo piloto Ferrari, seguía compitiendo en Sport Prototipos como lo había hecho el año anterior con el Ferrari 512 y seguía luciendo el casco con el dibujo de dos águilas formando la “M” de Mara. Tenía que seguir su camino y ella se daba cuenta de que aquella amistad no era buena.

Foto: InternetEspecialmente porque en los últimos tiempos Ignazio estaba aprendiendo a utilizar los mismos trucos que Clay aprovechando que empezaba a ser conocido y famoso en Italia. Y eso a ella le ponía celosa. Clay era un ligón empedernido, conquistaba a todas las mujeres que se proponía y tenía una increíble ascendencia sobre ellas. Pese a que estaba casado y tenía ya dos hijos, su capacidad de conquista era la admiración de todos cuantos le rodeaban. Y luego no se cortaba lo más mínimo a la hora de contar sus “éxitos” entre los mecánicos y demás personal del equipo, lo que le daba una tremenda popularidad en su entorno.

Mara vivía desasosegada desde que Ignazio y el resto de la expedición de Ferrari habían partido hacia Argentina y no veía la hora de que aquella tortura se acabara, porque aunque confiaba en él, no estar a su lado durante una carrera era una experiencia nueva y le estaba resultado dura de asumir. Sin embargo sus sentimientos eran sólo celos, en ningún momento pensó que algo más podía pasarle a su novio. No podía imaginar que algo malo le pudiera suceder; no podía imaginar que en plena carrera un piloto de la categoría de Jean Pierre Beltoise se quedaría sin gasolina en plena pista y en lugar de apartar el coche se dedicaría a empujarlo para intentar alcanzar los boxes; no podía imaginar que el francés intentaría cruzar la pista en diagonal empujado el Matra con su sola fuerza, moviendo el vehículo con una lentitud y riesgos exasperantes; no podía imaginar que Ignazio estaría luchando con su pequeña barqueta con motor de tres litros contra los monstruos de cinco litros; no podía saber que la cola del Ferrari 512 de Mike Parkes era más alta que el morro de la 312 y que eso impedía a Ignazio ver que había un obstáculo en medio de la pista; no podía imaginar que al intentar salirse de la estela del otro coche iba a impactar de frente contra aquel obstáculo; no podía imaginar que aquel día su novio iba a encontrar la muerte en la pista.

Unos días después y absolutamente destrozada anímicamente por la tragedia, Mara quiso entrevistarse con Enzo Ferrari, el patrón de su amado, el hombre que le había dado las mejores oportunidades, el hombre que pese a su aversión a los pilotos italianos había aceptado tenerle en su equipo, robándoselo a Alfa Romeo y permitiéndole debutar en Fórmula 1. Quería hablar con él y tuvo que insistir hasta conseguirlo. Cuando por fin lo consiguió pronto se arrepintió de ello ya que el Jefe le dijo que no podía hacer nada por ella, que era sólo la novia y que por tanto no tenía ningún derecho legal, que lo sentía pero que adiós muy buenas.

Aquel hombre no comprendió que ella no iba a pedirle nada, que sólo quería unas palabras de consuelo, de apoyo, de recuerdo hacia Ignazio. Le habrían bastado unas frases cariñosas y ella le habría agradecido todo cuanto había hecho por su novio, le habría explicado cuanto le admiraba Ignazio y cuanto le agradecía el haberle permitido ser piloto de su equipo, pero se encontró con un hombre despiadado que no tuvo la menor consideración hacia sus sentimientos, que no quiso saber nada de su dolor.

Mara decidió marchar cuanto antes, desaparecer de aquel entorno y no volver a hablar de ello nunca más. No quería saber nada de un deporte en el cual las mujeres ni tan siquiera estaban en segundo plano como en tantas otras cosas, sino en el tercero: los coches estaban antes que ellas.

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Acerca de Carlos Castellá

Soy Carlos Castellá, comentarista de automovilismo deportivo. Empecé de joven en el karting, modalidad que me permitió iniciarme en las carreras y en el periodismo, y que me llevó hasta la Fórmula 1, donde fui locutor de televisión durante siete temporadas. También he trabajado en otros campeonatos como la NASCAR, el WTCC, el DTM, las World Series, la Indy Car y tantas otras experiencias acumuladas a lo largo de los años, tanto periodísticas como reglamentarias e incluso jurídicas.
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59 respuestas a El dolor de Mara

  1. jgonzalof dijo:

    Esto si q promete!
    No se nada de esto! Tenia 2 anos!

  2. Andrés López dijo:

    Me esta gustando la historia…
    Gracias una vez más, Carlos.

  3. Caramba Carlos, para no estar en plena forma sigues superándote a la hora de generar espectación, qué ganas de que llegue el siguiente capítulo

  4. Ignazio Giunti… historia sombría. A ver que nos dices, amigo Carlos. Con Pironi y Villeneuve ya te pusiste el listón muy alto.

    Pero siempre me he preguntado por qué Enzo Ferrari odiaba tanto a los pilotos (tanto que les decía aquello de sacrificarse por la marca) y luego adoró a Lauda y sobre todo a Villeneuve.

    • Tu lo has dicho, el listón quedó muy alto, veremos hasta donde llego este año. Y no te confundas, adoraba a sus pilotos lo justo, hay mucha leyenda al respecto.

      • Vencido dijo:

        De hecho, eso de que quería mucho a Villeneueve es un mito. Como mucho no lo odiaba, como si le pasó con Fangio, a quien no tragaba (debe ser el único ser humano que albergaba esos sentimientos hacia el chueco porque hasta con Farina terminó haciendo las paces). Se lo quiso cargar cuando fichó a Jody Sheckter para el ’79. La pareja iba a ser Reutemann-Sheckter pero Carlos fichó por Lotus porque Peterson no quería ser número 2 en el equipo de Colin Chapman e iba a firmar por McLaren. Y porque Lotus era el Red Bull de 1978. Luego, Ronnie se mató en Monza, Watson fichó por McLaren, El Lole se encontró con un carro de polos pintado de verde y Gilles y Jody formaron pareja para el ’79. Hay que recordar que Villeneuve era rápido pero, también, un destroza coches, sobre todo en los inicios de su carrera en la F1.

        Y, si no recuerdo mal, después del episodio de Imola ’82, Enzo le dijo a Gilles que daba lo mismo todo mientras ganara un Ferrari.

        El accidente de Giunti tuvo mucha miga y casi acaba con la carrera de Beltoise. Algo he leído alguna vez de que Giunti estaba adelantando con banderas amarillas y que ya había pasado un par de veces por el sitio donde Beltoise se quedó tirado. Por otro lado, los comisarios deberían haber impedido a Beltoise hacer esa temeridad pero, al parecer, en esa misma carrera algún otro piloto hizo lo mismo e, incluso, terminó la carrera. A ver si encuentro algún enlace, lo debí ver en algún foro de Autosport.

      • Contesto aquí, no me deja añadir un tercer comentario.

        Bueno, pues si no es “adoración” será “aprecio”. Porque il Commendatore tenía mucha fama de ser un hombre de pocas emociones y férreo. Para que Ferrari no corriera en Zolder 82 por la muerte de Villeneuve, cuando siempre corrían ocurriese lo que ocurriese… Tambay ganó en Alemania cuando Pironi estuvo a punto de matarse. SI “adoración” no es la palabra, cuanto menos será “aprecio”.

      • David dijo:

        Si mal no recuerdo a Fangio lo odiaba a raíz de un libro que le encargó a Marcello Giambercombe (conocido como “il signore dal 20 per cento”; jeje) y que según parece tenía algo pendiente contra Enzo. A partir de ahí el ya poco afecto que se profesaban desapareció por completo. Personalmente creo que “il Commendatore” tuvo que pelear como muchos otros contra numerosas situaciones en contra a lo largo de su vida (sobre todo con lo de su hijo), aunque nunca lo he considerado un gran hombre. De hecho en algunos momentos sus actitudes caprichosas (quizás propias de su situación, quién sabe) costaron alguna que otra vida a algún que otro piloto (hablo de Castellotti, por supuesto). Así que aquí lo único grande para mí es la pedazo de serie que nos aguarda! Gracias Carlos una vez más! 😉

      • Yo creo que su encontronazo con Fangio fue más una cuestión de celos que otra cosa: los pilotos ganaban gracias a llevar un Ferrari, pero con Fangio pasaba al revés, Ferrari ganaba gracias a que tenían a Fangio. Y eso Enzo no lo soportaba.

  5. Al (21Prods) dijo:

    Carlos, gracias otra vez. De nuevo me toca conocer una historia y una época que desconozco por completo. Eso sí, me parecen increíbles las circunstancias del accidente, tremendas más bien.

    • Si pero es que entonces el automovilismo era muy precario, o dicho de otra manera, los coches progresaban mucho más deprisa que su entorno. Los circuitos se construían y ahí se quedaban,, los organizadores, el personal de pista e incluso la mayoría de socorristas eran amateurs. No es tan extraño que pasaran cosas así.

  6. Alexio2008 dijo:

    Carlos, sos increíble escribiendo historias. Es apasionante el suspenso que vas creando. Esta historia no la conozco (más allá de saber que Giuntini murió y me muero por ver cómo sigue.

    Te felicito, de corazón.

  7. cies dijo:

    Un accidente así hoy día no habría ocurrido y no por razones de seguridad sino porque en aquella época eran “PILOTOS” hoy día son “de F1”: de F1 titular, de F1 reserva, de F1 tester, de F1…

    • No creo que tenga nada que ver cies. Eran pilotos como lo son ahora, es todo el entorno el que ha cambiado. Los coches son mucho más seguros, los circuitos también… ningún piloto quiere ser reserva o tester, lo son porque no les queda más remedio, pero ellos estarían encantados de correr. Es muy difícil comparar, pero creo que el concepto del piloto (ir lo más rápido posible) sigue siendo el mismo.

    • cies dijo:

      Digo que no habría ocurrido porque a día de hoy a Giunti no le habrían dejado correr por ser “de F1” y deberse al equipo sin embargo en aquella epoca simultaneaban con otras categorías

      • En eso tienes razón. Pero también entonces el Mundial tenía 10 o 12 carreras, así que era lógico que participaran en otros eventos.

  8. Alpha dijo:

    Tiene pinta de interesante la historia, a ver como sigue
    Por otra parte, he buscado el video del accidente de Ignacio y pues la verdad es que Jean pierre corre un peligro increible, de hecho no se como no lo atropellaron. Recibió algun tipo de penalización?

  9. Festen dijo:

    Va cogiendo buen color el relato, a ver como acaba con esos desplantes ;)….

    P.S. por cierto, se te “coló” una “n” donde no debía….. bajo primera foto, segundo párrafo, final primera frase….. “había jugaNdo” ;)….

  10. Visto con los ojos del 2012 la postura de Enzo Ferrari es muy fea, le negaba a Mara apoyo pero el tenía una familia B y buscaba el reconocimiento legal de su hijo Piero.

    Es increíble que Beltoise saliese ileso de ese accidente, tuvo mucha suerte.

    Y aquí me quedo esperando el siguiente capítulo 😀

  11. Andres dijo:

    Cuando se ve la foto del estado del Matra, uno comprende que a Beltoise ese día no le tocaba la visita de la parca… En una película del cine argentino aparece todo el accidente, filmado desde la entrada a la recta principal.

  12. Teucro dijo:

    Parece mentira, que desde que soy “funcionario del estado” (eufemismo) dedico menos tiempo a estos menesteres.
    Pero ya me he enganchado a la entrega por capítulos de este año. Intrigado quedo y a la espera de leer mas Carlos.
    Un saludo

  13. Jose Arce dijo:

    Sólo puedo decir una cosa: gracias. Gracias por estas historias, gracias por recordarnos las tragedias familiares que hay detrás de cada muerte. Esto es periodismo de verdad.

  14. JESUS dijo:

    Intrigante el titulo de hoy, pero mas su lectura, y es que no solo ha sido entretenida, que con eso ya debiera ser suficiente, (que dios nos perdone, si ha lugar, por divertirnos y aun casi reírnos con las desgracias ajenas, contadas), sino que además, es intrigante, lo tiene todo, …

    Empiezas a leer, y te preguntas, esta chica quien es, y este buen hombre quien es, y total 1.000 kg, eso no es nada, tratas de imaginar Argentina año 71, blanco y negro, Ferraris, faldas, celos….

    Y de pronto un coche que se queda sin resuello, como yo mismo cuando lo he leído, momentos de angustia, el tío que se baja, con un par de inconscientes…. y empieza a empujar su coche, el otro pobre desgraciado con su coche que se acerca, que no ve…

    Total que piensas, ¿pero se mata o no se mata?, sigues leyendo, por dios, que mala suerte…

    Y la escena, perdón el párrafo final con el sumo sacerdote frente a la viuda, negándole el amparo, cuando ella solo quería. Terrible… Guarda una copia en el bolsillo junto a la libreta, el resultado es tan “almodovariano” que igual un día, te lo encuentras en un aeropuerto y se lo puedes dar, perdón, ofrecer para una pelicula.

    “Novela de Carreras”, no hay duda, o cuando menos folletín sobre ruedas, entendido como capítulos que enganchan, con mayúsculas lo de Folletín, el mismo Galdós, publicó novelas así.

    Recuerdos.

    PD A raíz de todas estas carreras “raras” de este invierno, llevo unos días de cine en torno a La Carrera del Siglo, los Locos de Cannonball y similares…road movies. Bueno, ayer toco el resumen de las 24 horas de Daytona y Montoya, para perfeccionar mi ingles, perdon, mi español latino.

    • Caramaba Jesús, el título de “Novela de carreras” te pertenece (si eres el mismo Jesús, claro), ahora a ¡ver que nombre cinematográfico se te ocurre para mis “novelas”!

  15. Juan C. Blanco dijo:

    Dramática narración de un tiempo plagado de tragedias y hombres que se sobreponían constantemente a la muerte del amigo, compañero o rival. Al domingo siguiente estaban en otra parrilla de salida…En cuanto a Enzo Ferrari cuando recibió la noticia de la muerte de Ascari probando el 750 Monza, casi nada, el primer gran ídolo de la Scuderia, se encontraba en su despacho con Peter Ustinov y según palabras de éste su primera respuesta fue: “¿Alberto? ¿Morto? ¿E la machinna?”

  16. JESUS dijo:

    Racing novels, racing books… por dios, los americanos del norte y sus cosas. Lo tienen todo inventado ya, en apariencia, siempre llegamos tarde.

    Si, fui yo, el de “novelas de carreras” como genero novelesco, por hacer un simil con la trama de las “novelas de caballerias”, luchas desiguales e imposibles entre caballeros del mas variopinto pelaje, y amorios varios, pero ya ves, me ha dado por buscar en google y en fin… que ya esta inventado.

    En cualquier caso, adelante, a buen seguro, el blog mejora todo lo que se haya escrito al respecto al otro lado del charco. A simple vista parecen novelitas de carreras de caballos, de los glamurosos años del blanco y negro y poco mas.

    Bueno, a cenar, y ver Bob Esponja, es lo que toca.

    Recuerdos

  17. Dr Hackenbush dijo:

    Qué casualidad que los dos Carlos (Barazal y tú) habléis de Jean Pierre Beltoise, aunque por distintas razones.
    http://carlosbarazal.com/?p=4767

  18. Chueco dijo:

    Impresionante, desconocía la historia, ¡muchas gracias, Carlos!

  19. Jesús Sánchez dijo:

    Pues la verdad Carlos, es que la historia que nos has empezado a contar tiene muy buena pinta.
    Me gusta la forma de empezarla, como has “dispuesto” los detalles del principio y la forma de exponerlos. ( Me recuerda el comienzo de un buen libro, de los buenos !!! )
    Y lo mejor es que después de leer el “penúltimo y antepenúltimo” parrafo me he dado cuenta de que lo mejor aún está por venir….y tengo la sensación de que el componente humano de esta historia aún tiene que enseñarnos algo…o eso intuyo yo….( esto es una suposición mía, ojo )
    Seguiré atento y expectante a los siguientes capítulos…me he quedado muy interesado en saber como continúa…
    …no tardes mucho en continuarla !!!!
    Saludos.

  20. jgonzalof dijo:

    Queria la 2da pole Perot ya me duermo.

    Que increible accidente.. Beltoise tuvo toda la culpa.. lo sancionaron? Como se quedo tan pancho parado como en el jardin de su casa!!
    Regazoni ultra playboy? Con mesa cara de tranquilito q tenia.

  21. charly dijo:

    Como casi siempre, fue un cúmulo de circunstancias. UN coche sin gasolina, un piloto tozudo o ciego por verse cerca de boxes. Unos comisarios inoperantes que no hacen más que sacar banderas amarillas. Un Ignacio un poco temerario, como comentaba Vencido, y los ingredientes finales del cocktail. La diferencia entre coches, la falta de visibilidad y que, si no recuerdo mal, Giunti había repostado hacía pocas vueltas. Cúmulo de circunstancias que tantas vidas costaron en los 70.

    Gracias Maestro por ponernos los pelos de punta.

    • A ti Charly, aunque no creo que Giunti estuviera haciendo nada mal. Iba pegado al 512 esperando para salir de su rebufo y lo hizo en el único momento en que no debía hacerlo. Parkes se movió para esquivar al Matra e Ignazio debió interpretar que le daba paso. Como bien dices, un cúmulo de circunstancias.

  22. charly dijo:

    Lo decía por las banderas amarillas…aunque ya sabemos el caso que se las hacía-hace-hará.

  23. ImprezaSTI dijo:

    La valoración de la “novela” la deja más para el final. De momento haré el comentario “simplón” de la entrada.
    Me gusta la segunda foto, la de la carrera de montaña, aunque no consigo identificar de que carretera se trata……como ha evolucionado la seguridad, a los ojos de 2013.

  24. Impresionante Charly, ya lo había leído. Yo creía que la piedra la había lanzado Fittipaldi, de hecho Markö iba tras él en la vuelta 8ª, la última que pasó por meta (Peterson estaba tres puestos más atrás en la clasificación) pero eso tampoco tiene importancia.

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