Ford Thunderbird 1956

Si, ya se que este no es un coche de competición, es más, ni siquiera es un coche que se estuviera exhibiendo en ningún sitio. Es, simple y llanamente, un coche bonito, evidentemente “retro” e impecablemente conservado y en perfecto estado de funcionamiento, ya que lo encontré en un parking al aire libre.

Fue en Holanda, en el hotel donde estaba para la carrera de Zandvoort, cuando el domingo por la mañana lo vi aparcado al lado de mi coche. Así que no dudé en fotografiarlo, pensando erróneamente que en la carrera DTM habría alguna reunión de clásicos o algo por el estilo. Como le hice estas fotos, y aprovechando que estamos en un periodo de descanso “racing”, me he animado a dedicarle esta entrada.

Ford fue la marca que popularizó el automóvil, al menos en Estados Unidos, gracias a que Henry Ford tuvo la visión de comercializar el primer coche apto para todos los públicos, cosa que consiguió al instaurar la fabricación en cadena para abaratar costes y producir una gran cantidad de unidades del modelo “T”.

Este famoso Ford T era un coche sencillo, simple, robusto y gracias a la cadena de montaje, barato. Su construcción se inició en 1908, se fabricó durante 19 años y se vendieron unos quince millones de ejemplares. Fue el primer coche popular, al alcance de todos los bolsillos, cuyo precio inicial era de 850 dólares, pero que al instaurarse y perfeccionarse la cadena de montaje se abarató hasta alcanzar un mínimo de 260 dólares.

Al ser el primero en instaurar este sistema, Ford hizo una gran fortuna y creó una marca que se adelantó muchos años a la competencia, sentando unas bases de fabricación que aún hoy perduran, y que le permitió crear un imperio tanto personal como industrial que obligó a las marcas rivales a un enorme esfuerzo para alcanzarle.

Henry Ford mantuvo el control de la empresa durante cuarenta años, aunque durante algunos de ellos fue su hijo Edsel quien estuvo al frente, con escaso éxito, ya que no supo hacer progresar la empresa. A la muerte de su hijo, el viejo Henry, con ochenta años, volvió a tomar las riendas de la compañía aunque con catastróficas consecuencias, hasta que por fin, influenciado por su esposa Clara y por la presión de una empresa que hacía aguas por todas partes, aceptó traspasar el poder a su nieto, Henry Ford II, hasta entonces marginado en la familia.

Henry II fue el auténtico continuador de la obra de su abuelo, y lo primero que hizo fue rodearse de buenos colaboradores, algunos fichados a la gran rival General Motors, ya que dicha marca les llevaba una notoria delantera en el aspecto de dirección y gestión empresarial, punto débil de la Ford en aquellos momentos. Henry II puso a la venta parte de las acciones de la familia, que todavía poseía la mayoría absoluta, para modernizar las estructuras y poder relanzar una marca que se había quedado anclada en el pasado. Uno de los modelos que contribuyeron a dicho relanzamiento fue el Ford Thunderbird.

Aparecido en 1954, era un modelo pequeño para el estándar americano, pero con su línea baja y estilizada, su parabrisas frontal de una sola sección y sus aletas traseras, tuvo gran aceptación, por lo que no sólo se convirtió en un éxito de ventas, sino que fue uno de esos modelos cuyo nombre se mantuvo muchos años a pesar de que las distintas evoluciones del coche fueron distanciándose cada vez más del modelo original.

El Thunderbird fue una alternativa a los modelos deportivos importados de Europa, y a la inversa, podía competir en el mercado europeo al ser un modelo de líneas suaves, sin los grandes cromados y exageraciones que tan de moda estaban en aquellos años en Estados Unidos. Además fue el gran rival del Chevrolet Corvette, coche de líneas mucho más agresivas y exageradas, en un duelo de mercado que parecía desigual, y que sin embargo ganó el Ford. Las previsiones iniciales de la marca de fabricar 10.000 unidades el primer año se vieron ampliamente superadas, al sobrepasarse las 16.000 demandas en los primeros doce meses.

El modelo original tenía un motor de 8 cilindros y 4.785 c.c., cilindrada que fue aumentada en las versiones posteriores que se fueron creando con el mismo nombre. El coche de la foto es de 1956, es decir ya es la primera evolución del proyecto original, cuya principal diferencia era la rueda de repuesto exterior, para permitir más espacio en el portaequipajes, y algunos elementos de adorno y de detalle. Como ya he dicho, este coche lo encontré en un parking, como se puede ver en las fotos está en perfecto estado de revista, y su propietario es un participante habitual de las concentraciones de clásicos, como se puede ver por las pegatinas de la ventanilla.

Anuncios

Acerca de Carlos Castellá

Soy Carlos Castellá, comentarista de automovilismo deportivo. Empecé de joven en el karting, modalidad que me permitió iniciarme en las carreras y en el periodismo, y que me llevó hasta la Fórmula 1, donde fui locutor de televisión durante siete temporadas. También he trabajado en otros campeonatos como la NASCAR, el WTCC, el DTM, las World Series, la Indy Car y tantas otras experiencias acumuladas a lo largo de los años, tanto periodísticas como reglamentarias e incluso jurídicas.
Esta entrada fue publicada en Coches de exhibición. Guarda el enlace permanente.

19 respuestas a Ford Thunderbird 1956

  1. desi199904 dijo:

    Parece mentira que detrás de esa calandra tan inofensiva, se esconda un V8, el par motor tiene que ser brutal, lo que más destacará de esa reliquia en la segunda década del s.XXI, será más un modo de entender una forma de vida, que nunca volverá. Una absoluta confianza del género más es mejor, por la actual de menos es más.
    FILOSOFIA a las 12 de la noche.

  2. Es verdad, no se me había ocurrido, un V8 ahí debe ser brutal. Lástima que no apareciera su dueño.

    Y lo de la filosfía, pues si, es asi, desi, esta forma de entender la vida no volverá porque cada época tiene sus propias filosofías.

  3. Iñaki dijo:

    Increible lo bien cuidado que está. Y el grado de detalle del dueño, exquisito. Hasta los dados que cuelgan del retrovisor interior están en el mismo tono del coche.

    Y estoy de acuerdo en lo de la filosofia. Siendo un biplaza, es tan largo como el Passat Variant que está al lado…

    A todo esto, ¿Por qué no lleva la insignia típica de Ford? Los Mustang tampoco la suelen llevar.

    Muy potito, vamos.

    Iñaki

  4. Un precioso coche; da gusto cuando la gente tiene estas reliquias (vaya, me acabo llamar reliquia, porque soy del mismo año) tan bien cuidadas y en funcionamiento.

    • Pues si, un poco reliquias si que somos (yo soy del ’57), pero como ese coche, aún seguimos funcionando, aunque quizás no tan bien cuidados, y no se tu, pero yo ¡seguro que mucho menos mimado!

  5. ImprezaSTI dijo:

    Reconozco que los clásicos sin adhesivos, barras y varios faros delante no són mi fuerte, pero se reconocer cuando me encuentro ante joyas del automovilismo en general.

  6. taz dijo:

    joya será un rato largo pero perdonad que discrepe (será que estoy en modo curling-hibernacion)
    ¡¡¡¡que cosa mas fea!!!!

    ¿los ThunderBird corrieron en NASCAR no?
    la primera impresion que me dió es que era el coche del padre de King Petty
    el color es el Dinoco… digo el de su patrocinador en los 70

  7. Jo, Taz, ¿de verdad no te gusta? Probablemente si sólo pudiera comprarme un coche en esta vida y me dieran a elegir no cogería este, pero bonito lo es… o a mi me lo parece.

    Es un clásico “retro”, y dentro de esa modalidad los americanos no son mis preferidos, pero eso no quita que no me parezca una joya, aunque sólo sea por su perfecta conservación, teniendo en cuenta que no está en un museo.

  8. Machaquito dijo:

    El libro de los gustos esta en blanco por algo, pero desde luego casi ningún coche americano de los 50 me parece feo…

  9. Totalmente de acuerdo Rafa. Hay alguna excentricidad, pero en general toda aquella época fue muy bonita, a ambos lados del Atlantico.

  10. Que preciosidad de coche … por suerte, aún se siguen conservando joyas como esta.

  11. taz dijo:

    Es que por no gustarme no me gusta ni el color azul-Dinoco-TheKing,
    prefiero el rojo-Rusteeze-rayoMcQueen.
    Hay un dicho: “para gustos los colores”, pues eso.

  12. En eso si estoy de acuerdo Taz, el color no es de los mejores. Pero curiosamente, si buscar en Google “Ford Thunderbird 1956” te sale uno casi igual que este, así que como dice Rainmaster, en el comentario anterior, “por suerte, aún se siguen conservando joyas como esta.”

  13. Velocidad dijo:

    Buenas tardes Carlos, este Ave del Trueno (Thunderbird), es precioso par mi también. Como alguien más puso por arriba, los vehículos clásicos no son mi principal debilidad, pero las cosas bien hechas y trabajadas hay que reconocerlas, y el tiempo las dignifica más si cabe.

    Cambio de tercio.

    Allá por el pasado 12/09/2010, en tu post ‘Tácticas de equipo’,en tu comentario de la misma fecha, el de las 23:15 horas, indicaste:

    “Tengo entre manos una teoría muy interesante sobre lo que pasó en 2007. No es mía, y es de las cosas que quizás este invierno, cuando acabe la temporada, me miraré con interés a ver si es pausible. Y si lo es, ya la publicaré, a ver que os parece.”

    https://carloscastella.wordpress.com/2010/09/12/tacticas-de-equipo/

    Algun@s escribimos al hilo de ello, que quedábamos expectantes y curiosos para que llegara el momento. Bueno, si quieres y puedes, por favor, ahora que ya está bien pasada la temporada y quedan pocos días para el comienzo del invierno oficial (aunque Brrrrr, hace un frio que las pela), pues eso, nos encantaría conocer dicha teoría.

    Tu dirás. Gracias por adelantado si decides ponerlo y si no es el caso, pues también gracias por estas crónicas y recuerdos que brindas a los aficionados.

    PD: Si lo publicas, el mundo NERDO lo agradecerá sobremanera.

    Ea.

  14. Hola Velocidad, los clásicos me gustan aunque no sean mi fuerte, pero este lo encontré bonito y por eso lo traje aquí. Tengo alguno más, pero ya valoraré si vale la pena o no traerlo.

    En cuanto a lo otro… ¡estoy en ello!

  15. McDriver dijo:

    Qué bonito, es una lástima que no todo el mundo cuide los coches clásicos como el dueño de esta unidad.

  16. McDriver, el mundo de los clásicos es también fascinante. Se encuentran auténticas maravillas, aunque eso si, también muchos desperdicios. ¡La de talleres que se dedican a recuperar coches echados a perder!

  17. Pingback: Toyota Tundra Champ Car | Cuarenta años nos contemplan

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s