DTM. 11ª y última prueba, Shanghai/1ª parte

Ficha del viaje
Ida: Barcelona – Londres Heathrow, Iberia IB7462, airbús A320 de British Airways.
Londres – Shanghai Pudong, Virgin Atlantic VS 250 airbús A346-600
Vuelta; Shanghai Pudong – Londres Heathrow Virgin Atlantic VS251 y Londres – Barcelona Iberia (IB7455), mismos aviones que a la ida.
Hotel: Best Western Sunshine Hotel  Shanghai Pudong.
Coche: Taxis varios (casi todos cutres).
Km: A saber…

19 de octubre: En previsión de lo que pueda pasar, decido acercarme hasta el consulado chino para pedir el visado. Está lejos, en una calle empinada cerca de la montaña, en uno de los barrios más pudientes de Barcelona. Sólo abren al público lunes, miércoles y viernes, y la subida desde el metro se las trae, pero en coche es absurdo venir por estos pagos.

 Hoy es viernes, pero está cerrado ante la perplejidad de los cuatro que estamos en la puerta esperando. Finalmente aparece una señora china para decirnos que hoy es fiesta en su país, y que por tanto el consulado está cerrado. Y que no volvamos el lunes, ya que la fiesta nacional aún no habrá acabado, y tampoco abrirán. Pues que bien.

27 de octubre: Hoy sí está abierto. Me informo, me dan los impresos, y uno de los vigilantes (que son todos sudamericanos) me dice que no me complique la vida y que pida el visado de turista. Me da no se qué, porque Anja Wente, la jefa de prensa del DTM, lleva días insistiéndome en que me tiene que enviar una invitación para que puedan tramitarme correctamente el visado.

10 de Noviembre: Quedo con Mariano y Miguel Molina para encontrarnos en el Consulado aprovechando que han de venir a Barcelona. Ya tenemos todos los papeles que hemos de presentar, menos mi carta de invitación, pero supongo que podremos solventar el trámite. Craso error: por un ajuste de sus sistemas informáticos el consulado ha decidido cerrar hoy. Viaje en balde.

12 de Noviembre: Otra vez al dichoso Consulado, con la subida en cuesta de rigor que me hace llegar echando el bofe. Esta vez si, consigo entregar los papeles de los tres. ¡Albricias! al fin he podido hacer algo útil. En vista de que ya queda poco tiempo, tramito los tres visados por el procedimiento de urgencia.

Destino: Shanghai y su circuito urbano (Foto, DTM).

15 de Noviembre: Quinta ascensión al consulado de los coj**es. Me dan los visados de Miguel y Mariano, pero el mío no. Resulta que como he pedido el de periodista, debo ser un sujeto peligrosísimo y mi visado no puede ser tramitado por la vía de urgencia. Además algo ocurre con la dichosa invitación. Envío un mail de urgencia a Anja, quien a su vez lo reenvía a Grace Su, su contacto en Shanghai.

17 de Noviembre: No puedo ir, tengo que hacer una NASCAR en Teledeporte. Al menos veo un momento a Miguel, que está en el CAR (Centro de Alto Rendimiento) al lado de RTVE, y le doy sus pasaportes. Si yo me quedo, al menos que se puedan ir ellos. Además no viajamos juntos, Miguel se va el lunes a Alemania, mientras Mariano y yo saldremos el miércoles.

19 de Noviembre: sexto y último viaje, ahora sí por fin me dan el visado. Al parecer el chino de turno no entendía como una invitación de China para un español le llegaba desde Alemania y no desde la misma China. Está claro que la burocracia es igual en todo el mundo y bajo todos los regimenes, ya se sabe, “vuelva Vd. mañana”, pero aquí es peor: vuelva Vd. pasado mañana. Pero en fin, ya está todo en orden, podremos marchar.

Miércoles, 24 de Noviembre

05.00h. En pie con tiempo suficiente como es habitual. Desayuno y al aeropuerto, a por el viaje más largo de la temporada. Sin problemas por el camino, Mariano llega también puntual, e iniciamos los  trámites, que resultan rápidos y sin problemas. Facturamos las maletas que ya no volveremos a ver hasta Shanghai.

09.00h. Sale el avión hacia Londres-Heathrow. Esta vez estoy atento y fotografío el autodromo de Sitges-Terramar, supongo que habrá alguna foto por aquí si ha salido medio bien.

El autódromo de Sitges-Terramar visto desde el aire (Foto Carlos Castellá).

10.30/11.30h. Llegamos a la hora prevista, lo cual significa ganar una hora por la diferencia horaria. Tenemos tiempo, así que deambulamos sin hacer nada especial. Al final decidimos comer algo por lo que pueda pasar, y después nos vamos hacia la puerta 18 para embarcar. En la cola encuentro a Glenn Freeman, el periodista británico que me dijo que no vendría. Me huele que ITR le ha pagado el viaje.

13.30h. Nos instalamos en el enorme Airbus 340-600, dentro del cual vamos a volar durante doce horas, aunque afortunadamente parece que no va muy lleno, lo que sin duda será una ventaja. Nos sentamos en nuestro sitio y la azafata nos pide que ocupemos las dos filas de la puerta de socorro y que nos leamos las instrucciones para casos de emergencia, para que actuemos como “porteros” si fuera necesario. ¡Pues vaya manera de empezar!

14.00h./22.00h. Terminada sin incidencias la maniobra de despegue, decido cambiar la hora de mi reloj y ponerme ya en horario chino, para irme adecuando a la situación. Pasa uno de los asistentes y nos dice que van a servir “la cena”, lo cual me corrobora que lo correcto es ponerse en hora de destino.

24.00h. Hemos estado un rato de charla con Mariano mientras cenábamos, y poco después el avión apaga las luces de la cabina. Es hora de intentar dormir, aunque  para mi cuerpo son las seis de la tarde.

Jueves, 25 de Noviembre

07.00h. No ha sido una mala noche. Como había poca gente, he podido coger cuatro asientos para tumbarme largo y tendido, y creo que he dormido entre cuatro y cinco horas. Ha habido un rato en que el avión se ha movido mucho, e incluso han encendido la señal de cinturones, pero básicamente ha sido un vuelo agradable. No estoy particularmente cansado.

08.30h. Llegamos con casi una hora de adelanto. Después de unos minutos de demora para que nos colocaran en finger, hemos pasado los trámites de inmigración y aduana sin el menor contratiempo. Toca ir hacia Pudong, pero de acuerdo con mis planes, convenzo a Mariano para que cojamos el Maglev, el tren bala de esta ciudad.

El tren magnético "Maglev", alcanzamos los 431 km/h. (Foto, Carlos Castellá).

09.00h. Hemos alcanzado una velocidad de 431 km/h, haciendo en siete minutos un trayecto de treinta kilómetros, que se nos ha pasado en un momento, ¡este fin de semana habremos hecho una velocidad punta superior a la que haga Miguel! Al llegar al final del trayecto cogemos nuestro primer taxi. Nos damos de bruces con un individuo incalificable con un coche más incalificable aún, que se mira el plano para llegar al hotel como si quien acabara de llegar a Shanghai por primera vez fuera él: no tiene ni idea de adonde a de llevarnos.

10.00h. Tras no pocas peripecias, conseguimos alcanzar el hotel. El taxista nos pega una buena colleja (unos 30 euros), pero como es nuestro primer viaje, no nos damos cuenta. Esto de Shanghai es enorme, el tráfico es descomunal, los taxis viejos y destartalados, conducen a lo bestia (¡y yo que me quejaba de los italianos!), ya nos dijeron que ni locos cogiéramos un coche. En el hotel tardan una eternidad en hacer los trámites, total para decirnos que no tenemos las habitaciones disponibles hasta las doce.

10.30h. Tras un primer cambio de moneda en el aeropuerto, ahora lo repetimos en el hotel. El proceso es también lento, y hacen falta dos empleados para una maniobra tan sencilla. Uno de ellos apunta la numeración de los billetes uno por uno, debe tener miedo de que le engañemos como a un chino.

11.00h. Nos vamos al circuito. El portero del hotel nos llama un taxi y él mismo le da la dirección y pacta el precio: 30 yuanes, menos de tres euros. Esto es otra cosa, pero por lo que tardamos nos damos cuenta de que el otro nos ha tomado el pelo. Pero ahora ya es tarde.

Circuito a medio terminar, abierto al tráfico (Foto, Carlos Castellá).

12.00h. El circuito es urbano, al estilo americano: muros de cemento y vallas metálicas a través de muchas calles en ángulo recto, y una sola curva de auténtico pilotaje. El pit lane es alucinante: está en una plazoleta completamente separado de la pista por un jardín y una larga hilera de contenedores. Los ingenieros del muro no verán nada, deberán seguirlo todo por televisión. La entrada y salida del pit lane es un auténtico embudo de muros de cemento. Como alguien se quede ahí, se va a liar gorda.

12.30h. A estas horas todo da una enorme sensación de caos y de desorden por la cantidad de cosas que parecen todavía pendientes de hacer: terminar el circuito, terminar las tribunas, los carteles publicitarios, no hay sala de prensa todavía (me vuelvo loco buscándola)… me parece que el DTM no merece un final de campeonato así.

13.30h. Tras encontrarnos todos en el box de Miguel, nos vamos a comer juntos. Estamos Albert Deuring, Hans Gürgen Abt, Markus, Miguel, Marinano y yo. Anja pasa para decirme que ya tiene mi pase ya que los normales no sirven, pero que no sabe nada de la Sala, que quizás esta tarde. Le digo que mañana será otro día, todo el personal de ITR da la sensación de estar desbordado. En plena comida llega el Dr. Ullrich y se acerca a la mesa a saludarnos. Todos en pie…

15.00h. Como aquí no hay mucho o mejor dicho, no hay nada que hacer, guiados por Miguel nos vamos todos a ver el mercadillo que hay debajo del metro. Viene con nosotros Esteve (a) “Cholito”, un amigo de Miguel que se dedica a viajar por Asia en plan mochilero y que decidió venir aquí al enterarse que había una carrera en la que corría su amigo. Hay gente increíble, con un espíritu de aventura admirable.

16.00h. El mercadillo es algo alucinante. Más que mercadillo debería decirse “mercadazo” porque es inmenso, todo bajo tierra, con miles de tiendas a reventar de productos, todos falsos o de baja calidad. Conforme vas paseando los vendedores te asedian empeñados en  que entres en su establecimiento a comprar cualquier cosa. Si lo haces te tan un precio, y cuando les dices que no, te dan la calculadora para que tu mismo fijes el importe. Salvo que uno sea muy mezquino, siempre se acaba llegando a un acuerdo, y lo correcto es ofrecer un poco menos de la mitad. Personalmente no compro nada.

Esteve (a) "cholito", Mariano y Miguel en el box (Foto, Carlos Castellá).

17.00h. Cogemos un taxi, le enseñamos al chofer un plano y la línea recta que tiene que seguir, y tras unos minutos de duda decide que no es capaz de localizar el lugar. Tenemos que bajar, andar un buen trecho y finalmente conseguir el segundo taxi, que este si, debidamente guiado por mi que me siento a su lado, nos deja en el hotel. Empiezo a pensar que los chinos son muy zoquetes, o al menos los taxistas, que además conducen unos coches asmáticos a mas no poder, casi todos Volkswagen Santana hechos polvo.

18.30h. No he podido aguantar y he acabado echando una cabezadita. Además en el hotel hay Internet gratuito, pero no termina de ir bien. Puedo descargar el correo, pero no abrir según que páginas, como por ejemplo mi gestor del blog, así que me quedo con las ganas de colgar esto para que no sea tan largo. Más adelante descubriré que ni mi gestor, ni el blog, ni algunas otras páginas. Ya se que en China hay censura, pero precisamente mi página… ¡debo tener fama de persona muy criticona!

19.00h. Mariano y yo decidimos ir a cenar a un japonés prestigioso donde estuvo cenando Miguel ayer con algunos otros pilotos, en pleno centro del nuevo Shanghai. A medio cenar llega Ralf Schumacher con su séquito. Nos saludamos, y cada uno a lo suyo. Esta vez el taxista sí sabe por donde va, nos lleva y de paso nos da un paseo por la colosal parte nueva de la ciudad, realmente impresionante, con unos rascacielos  que hacen que la zona recuerde globalmente Manhattan.

22.00h. Cenamos la mar de bien, incluso demasiado, ya que aprovechando que no tenemos que conducir, le pegamos al vinito, y al salir Mariano propone andar un rato. Buena idea,  nos damos un largo paseo recorriendo esta parte nueva de la ciudad, francamente espectacular, y quizás bonita si grandes edificios iluminados se puede considerar belleza. La pena es el asedio de pobres, vagabundos, vendedores ambulantes, proxenetas y demás gentes de mal vivir empeñados en venderte toda clase de productos, chicas incluidas.

A pesar de lo claro que se lo explican, los taxistas se pierden siempre (Foto, Carlos Castellá).

24.00h. Después de que el taxista de turno se perdiera, teniendo incluso que parar para llamar al hotel para que le indicaran el camino, llegamos. Menos mal que estos dos larguísimos trayectos no han subido más de cuarenta yuanes, unos cuatro euros. Al menos es barato, porque de lo contrario se nos llevarían los demonios. Qué torpes son los taxistas, no conocen ni su propia ciudad, aunque en su descargo hay que decir que aquí en Shanghai viven ¡20 millones de personas! más o menos la mitad de la población española, es decir que es de una complejidad y tamaño desmesurados.

 

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Acerca de Carlos Castellá

Soy Carlos Castellá, comentarista de automovilismo deportivo. Empecé de joven en el karting, modalidad que me permitió iniciarme en las carreras y en el periodismo, y que me llevó hasta la Fórmula 1, donde fui locutor de televisión durante siete temporadas. También he trabajado en otros campeonatos como la NASCAR, el WTCC, el DTM, las World Series, la Indy Car y tantas otras experiencias acumuladas a lo largo de los años, tanto periodísticas como reglamentarias e incluso jurídicas.
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23 respuestas a DTM. 11ª y última prueba, Shanghai/1ª parte

  1. taz dijo:

    Vaya avatares!!!
    Me descoloca el nombre del ammigo de Molina
    ¿Esteve (a) “cholito”?
    ¿¿¿…(a)….???

  2. Hola Taz, ahora hacía días que no hacías la pole. Cuando se pone la “a” así (a) significa “apodo” o “apodado”.

    Es decir, Esteve, apodado Cholito. Lo que no se es porqué le llaman así, no se me ocurrió preguntárselo.

    • taz dijo:

      No lo sabía, ¡que pedazo inculto que soy!.
      La pole no garantiza nada, bueno sí, que eres el primero en encontrarte el charco o la mancha de aceite traicionera que te echa de pista

  3. Iñaki dijo:

    Parece más el relato de un concursante del “Pekin Express” que el de un periodista.

    Pero como siempre, muy ameno. Gracias

    Iñaki

  4. Nunca he visto ese programa Iñaki, pero al ser un viaje más largo y el primero que hago a China pues… tenía ganas de apuntar más cosas de lo habitual.

  5. JESUS dijo:

    Pura narrativa, divertida, entretenida, la carrera una excusa como otra cualquiera para escribir, bien, animo, estas ya a un paso de engrosar la lista de novelas de los trasnochados y amenos Libros de Caballerías, que según la RAE : conforman un género novelesco en que se cuentan las hazañas y hechos fabulosos de caballeros aventureros o andantes.

    Eso de llegar a China e irte a cenar a un japonés, hace falta valor, y si que es censurable, si, anda que como se enteren,.. no sé yo como se lo tomaran, por si a caso, la próxima vez no vayas solo al consulado y para volver a China deja pasar un tiempo … que al final todo se sabe.

    Saludos.

  6. Ja, ja, es verdad, era un japonés “achinado”, pero también es cierto que me propuse no comer rollitos de primavera, porque eso está muy visto.

    Y lo de los libros de caballerías, pues muy bueno y gracias por los ánimos, pero claro yo no soy caballero andante, como mucho “volante” o “rodante”.

  7. desi199904 dijo:

    En un país dictatorial lo no conocido es enemigo, por eso tu pàgina estaba censurada.
    Pero poderoso caballero es don dinero, y la F1, olimpiadas, motos y ahora el DTM pisan tierras chinas, olvidando el continuo desprecio a los derechos humanos que se cometen en esas tierras.
    En fin era sólo para explicar lo del “fallo” en internet, o la internet com dicen algunos

    • Desi, me resulta increible que estuviera censurada o filtrada, porque curiosamente las de la empresa que me suministra tampoco podía abrirlas.

      Y sobre lo del dinero, tienes razón, allí mismo la convivencia entre la opulencia más exagerada y la miseria absoluta depende sólo de en que lado de la calle te encuentres.

  8. Josep dijo:

    ¡Vaya aventuras! Gracias Carlos nuevamente, éste ha sido (está siendo) especialmente emocionante, por el tema de China. La verdad, cuando fui a Italia y a Francia ya me encuentré bastante perdido y confuso, incluso entendiendo algunas cosas… ¡no quiero ni imaginarme ir a sitios como ese! Debe ser que soy de pueblo, que a mi esos sitios tan grandes y con tanta gente no me van…
    Esperando ansiosamente la segunda parte…

  9. Josep, a mi tampoco me gustan las grandes ciudades y aglomeraciones. Estoy más feliz en sitios pequeños tipo Nurburgring, pero es lo que hay, y como supongo te pasó a ti, por muy perdido que estés no hay más remedio que salir adelante.

  10. ImprezaSTI dijo:

    Ya estaba empezando a perder la paciencia…….Bonita introducción a lo que será el tema de la carrera. Tuve la suerte de ver en directo por Esport3 la carrera y, como no, los comentarios del “enviado especial” que tenia la cadena en el circuito (no sabrá usted quien era ese tal Castellà, ja ja ja).
    Vuelvo ha estar impaciente de sus comentarios respecto al circuito, al tremendo lió que se montó en la clasificación (por lo menos para mi) con las entradas en boxes que significaban perder una vuelta, etc.
    Supongo que promocionalmente al DTM le interesará ir a la China, pero creo que deberian cambiarse algunas cosas.
    Vaya por Dios!!! ya me he ido por las ramas.
    Lo dicho, nuevamente gracias por su relato.

  11. A ti Impreza, está ya todo escrito logicamente, espero que el texto conteste tus preguntas, sino siempre podemos añadir más comentarios.

  12. Dj_Antrax dijo:

    Yo no pude ver vuestra retransmisión. Me tuve que conformar con verlo todo en alemán (por suerte esta vez encontré la pagina de la cadena alemana en la que suben las retransmisiones completas y no tuve que esperar mucho para ver la Qualy y la carrera).

    ¿Hay alguna manera de poder ver ahora la retransmisión de TV3?

    • ImprezaSTI dijo:

      Con el permiso del Sr. Castellà.
      La retransmisión fué por el recien estrenado canal de deportes de la cadena catalana, Esport3, la cual esta en pruebas y no se puede ver en toda Catalunya (afortunadamente en mi población si).
      Supongo, espero y deseo que cuando ya esté más rodada hagan como el resto de canales de la cadena que se puede ver la programación en directo por internet y así ser accesible para todo el mundo.
      Otra cosa será ver si se hacen con los derechos para la temporada 2011, ya que sino recuerdo mal solo habian comprado las tres últimas carreras de 2010.

      • Dj_Antrax dijo:

        Pero la emitieron tambien por el Canal 33 por la tarde. Esa emisión si se pudo ver por la web. Lo que pasa es que yo no pude verla.

  13. Antrax, no sabía que lo hubieran dado por Internet.

    Impreza, sólo fueron dos, Hockenheim y esta.

    • Dj_Antrax dijo:

      Hombre, la de Hockenheim la dieron por internet. Si no yo no hubiera podido ver y escuchar vuestra retransmisión. La de China supongo que tambien, asi se dijo y yo no e leido lo contrario.

  14. quesilete dijo:

    Buenas.

    Muy interesante, esperando la segunda parte…

    Visto lo visto (circuito, instalaciones, desorden chino, etc) y leido lo leido, no sé qué hace el DTM en Shanghai (es un decir, porque todos lo sabemos).

    Saludos.

    • Efectivamente Quesilete, pero al menos ellos no van con subterfugios. Cuando presentaron la carrera (en Laustiz) alguien preguntó porqué se iba a correr a China, y el portavoz de ITR lo dijo claro: “China es el mercado exterior más importante de Audi y Mercedes”.

      Al pan, pan…

      • quesilete dijo:

        Lógico entonces pero podrían haber ido a un circuito permanente y no a la chapuza esta o por lo menos, aunque el circuito no sea vistoso, haber cuidado la seguridad. ¿Quien dio el visto bueno a la entrada a boxes? ¿Hasta el accidente de Engel (que pudo hacerse bastante daño) en los entrenos no se dieron cuenta de lo peligroso que era el comienzo del muro de la calle de boxes? Más tarde lo medio arreglaron alargando el muro pero seguia siendo una cutreria.

        Una pregunta, tu que estuvistes allí. ¿Ningún piloto se quejó de la entrada a boxes hasta el accidente de Engel?

  15. Bueno, la filosofía del DTM es estar cerca del público. Si a la F.1 ya no va ni el tato en Shanghai, imáginate estos en el circuito de F1. Habríamos estado en familia, como en Adria, que más que en una carrera parecía que estábamos en una sesión de test.

    Y si te lo miras bien, es como los circuitos urbanos americanos tipo Log Beach: muros, ángulos rectos y m… el último.

  16. AndresRV dijo:

    Joder, pues aun tuviste suerte de que no te cambiaran radicalmente el papeleo necesario para tramitar el visado…

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